Con el paso del tiempo y de las compras, de la experiencia y la experimentación me he dado cuenta de que hay cosas que puedo decirle a cualquier mujer que desee comprar un dildo, algunas cosas que hay que tomar en cuenta, que parecen obvias pero que fácilmente se pueden pasar por alto. Con el ánimo de echar una mano a toda mujer que desee comprar un dildo y siga con dudas decidí hacer la siguiente lista de las cosas que siempre tomo en cuenta.

  1. Bonito. Esa regla de las tres bes (bueno, bonito y barato) no siempre es lo mejor cuando se habla de placer, pero tiene que gustarte cómo se ve, toma en cuenta que de ahora en adelante con él te pondrás a explorar tu cuerpo y lo que te gusta, tiene que ser atractivo de alguna forma.
  2. Tamaño. El vibrador que elijas no tiene porque ser gigante, no se trata de tener un reemplazo de aquel amor que ya no volvió o un sustituto de esos amantes que no dan el ancho. Lo importante es que te sientas cómoda y, recuerda bien lo siguiente, si es muy grande es más difícil llevarlo a todos lados.
  3. Energía. Esto ya es una cuestión técnica, hay vibradores que son más amigables que otros y para eso sólo es necesario que usen pilas AA, nadie necesita de un dildo que además nos haga recorrer la ciudad por un adaptador de corriente o una pila extraña que sólo se fabrica en la Rusia soviética.
  4. Ruido. Cuando empiezo a revisar los dildos que me gustan siempre pido verlos funcionar, no sólo se trata de ver cómo funciona realmente, de ver la vibración en acción, sino que es importante que tan discreto puede ser. Nunca sabes cuando deseas usarlo, y no quieres que el sonido te delate en medio de algún evento importante.
  5. Alergias. No es mi caso, gracias a Dios, pero tengo una amiga que siempre tiene que revisar que los materiales sean hipoalergénicos, al final es lo mejor que se puede hacer para evitar infecciones innecesarias, un buen material promete que el dildo tendrá una larga vida de uso, que es el siguiente punto.
  6. Tiempo de vida. Un dildo suele ser una fuerte inversión, sobre todo los buenos, aquellos vibradores que hacen fama de ser buenos, los mejores. Si encima hay que cambiarlos cada dos meses algo está funcionando mal en el universo, por eso vale la pena preguntar. Hay que hacer rendir el dinero.
  7. Inversión. El mercado es amplio, seguro encontrarás algo que pueda ajustarse a tu bolsillo, en lo personal, prefiero ahorrar un poco y conseguir aquellos dildos que me parecen los mejores, pero en ocasiones hay quiénes prefieren hacer un gasto menor, más cuando se trata de una mera curiosidad. En mi experiencia, lo mejor que se puede hacer es tomarse en serio el placer.

Si tienes dudas sobre comprar o no un consolador, piensa que el uso de los juguetes sexuales abre el panorama sobre cómo vivir la sexualidad, pero no sólo para ti, sino que la pareja suele tener su ganancia, la mujer que conoce su deseo es muy distinta de aquella que no lo tiene claro, peor para si no lo conocen.