Ahora que fue necesario revisar que el carro estuviera en condiciones para viajar por la carretera en camino a un destino paradisiaco como lo es una playa nudista y experimentar la desnudez pública por primera vez (ya le contaré cómo estuvo), ocurrió algo que me parece divertido compartir.

Últimamente mis amigas y yo hemos estado jugando a cumplir con clichés de películas porno, un poco como para probar qué tan excitantes pueden ser algunas de esas situaciones. Aunque cabe aclarar que hemos tenido que realizar ciertos ajustes, porque en mi caso no tengo pensado hacer muchas de estas escenas en su sentido estricto, tengo una pareja y eso ha tenido que modificar ciertas reglas del juego.

Las reglas son sencillas:

1. Por cumplir una escena se suman 5 puntos. Por ejemplo, se puede hacer un juego de roles y representar la película del chico que entrega pizzas. Eso sí, se tiene que mostrar en qué película está basada la escena.

2. Si la escena de película porno es con personas que realmente desempeñan la actividad se suman otros 5 puntos. Así que si la escena se hiciera no con una persona de forma previa, sino que realmente se hiciera con el chico que entrega las pizzas se suman 5 puntos adicionales.

3. Si la escena se graba se agregan 5 puntos. Si las tomas son iguales que las de la película son 10 puntos y no 5.

4. En caso de que se suba a internet son 20 puntos.

Los últimos 25 puntos son los más fáciles de conseguir, en cierta forma, pero no solemos arriesgarnos a que algún familiar nos encuentre, el jefe del trabajo o el compañero del trabajo. Así que el pudor y la prudencia son el enemigo a vencer, pero como no hay ningún premio de por medio nos tiene sin mucho cuidado.

Lo que pasó es que mientras yo y mi pareja decidimos interpretar bajo pretexto una escena de carro descompuesto en la carretera, una amiga que es bibliotecaria hizo algo bastante osado y se llevó al amante entre los estantes después de haber cerrado provisionalmente la biblioteca. Pero las palmas se las llevó otra amiga que llevo a cabo la hazaña de realizar la escena del mecánico en el taller. Cada quien lo lleva hasta donde quiere.

Lo divertido de este juego es imaginar y llevar a cabo sesiones de sexo que generalmente no pensaríamos en tener, a veces por estar atrapados en el día a día y por lo mismo no darnos el tiempo y el espacio para dejarnos disfrutar de nuestra sexualidad.

¿Qué es lo que divierte de los juegos sexuales? Jugar con nuestra sexualidad, ya sea por medio de retos o inventar situaciones, con dildos, con nuestra pareja, con bolas chinas o cualquier otra cosa que se nos ocurra, nos lleva a sacarle jugo y provecho a nuestro placer, a probar, experimentar, conocer otros placeres y divertirnos como nunca. Se los recomiendo.