Pareciera que dar indicaciones al respecto es innecesario, que las mujeres sabemos, más cuando hemos llegado al tercer piso, cómo disfrutar de las ventajas que la ciudad ofrece para que el amor no falte, al menos hay elementos para encontrar con quién compartir una noche o dos, cuando dejan una impresión de las buenas, largas y duraderas.

Espero que ninguna esté pasando por tiempos de guerra, donde el alimento escasea y encontrar algo de carne es un milagro, pero si ese es el caso quiero que sepan que no tienen por qué resignarse, todavía hay esperanza y la primera es la autosatisfacción. Si una mujer no puede hacerse feliz a sí misma, ¿cómo espera que alguien más lo haga? Sé que parezco disco rayado, pero no es en balde.

Una mujer que no encuentra la felicidad en sí misma no podrá encontrarla en ningún otro lugar. Si siente felicidad junto a alguien, en aquello del enamoramiento (qué cosa más linda) y no la ha experimentado en la soledad, pasará como con los adictos, que buscan una sustancia para lograr ser felices y no dejan al pobre hombre ni respirar. Pero no es de eso de lo que quiero escribir hoy.

Estoy interesada en las nuevas tecnologías que existen para conocer gente, que ya vi que está de moda, pero también en revisar qué opciones nos quedan para conocer gente. Porque dicen por ahí que ligar ya no es lo que era.

Por un lado, están las aplicaciones que juegan a ser Cupido, como tinder, happn y toda variante que se haya desarrollado en estos días. Yo en mi labor de investigación decidí entrarle al juego. En realidad me pareció más difícil de lo que pensé que iba a ser, no porque no hubiera gente interesada, sino que para alguien con pareja que entra para conocer la aplicación no había mucho que hacer.

Lo interesante de estas aplicaciones es ver qué personas están en busca de conocer a alguien, hay quien dice que busca el amor, la mayoría sólo quiere sexo. Lástima que lo pidan con casi desesperación. He visto desde colegas, ex novios, compañeros del trabajo y chicas que buscan chicas.

Conozco a varias personas que se han visto muy beneficiadas por esta nueva forma de conocer gente. Otros dicen que prefieren a la antigua, ir a una fiesta y esperar cruzar la mirada con alguien, ver que haya química o el flechazo, depende en qué versión del amor se decida creer.

Ver que hay cada vez más formas de buscar pareja me hace pensar en insistir en que hay que saborear la soledad, en el proceso de encontrar a alguien con quien intentar alguna cosa, relación, casamiento o, ya de plano, divorcio y viudez, es bueno saber que podemos encontrar en nosotras todo lo que necesitamos. Para los días de lluvia hay cobijas y té, para el fin de semana siempre hay alguna amiga dispuesta y para las noches una colección de dildos que le siguen el ritmo a la mano.