Había escrito ya una entrada sobre el cunnilingus, los consejos y los aspectos importantes a considerar para hacer un buen oral en una mujer. Siempre he dicho que no soy muy afín a las guías para hacer las cosas, creo que las cosas en la vida no se guían por una serie de pasos o que no tienen por qué obedecer a un manual. Así que antes de cualquier cosa los invito a aprender en la práctica, a hacerlo a partir de la comunicación y sentir a profundidad a su pareja.

En general, los consejos que puedo darles sólo intentan echarles una mano para alcanzar esa base de intimidad desde la que se pueden realizar todo tipo de locuras después, ya que se sabe cómo encontrar el modo y el punto exacto a la pareja, es mucho más fácil abrirse paso a la experimentación de lo que sea que atraviese nuestras cabezas.

Había comentado anteriormente que algo importante para que todo salga a pedir de boca es que haya la adecuada lubricación, para esto hay algo que se debe tomar muy en cuenta. Ocurre en ocasiones que ante la prisa, el deseo desenfrenado, se pasa al uso de los dedos muy rápido, para algunas mujeres eso se traduce en incomodidad o molestias, así que puede dar por terminada la velada. Es importante recordar que gran parte del placer está en generar tensión, en hacer valer cada momento.

3) Descender

Ya que la lubricación se logró es el momento de empezar el camino hacia el sexo. Es importante mantener los dedos fuera del proceso, en la medida en que no haya estimulación de la vagina el momento en que se realice el tacto será mucho más sensible. Lo que podría funcionar para empezar a bajar es pasar de la boca al cuello.

Zonas como los senos y el abdomen son paradas necesarias, pero que también ya debieron haber sido atendidas con la debida dedicación. Entre mordidas y pellizcos, caricias y besos se puede hacer un camino más que interesante.  

Les recomiendo que no hagan algo como cubrirse con las sábanas o las cobijas, porque al poco tiempo se convertirá en un horno y sería lamentable tener que aplazar un orgasmo para recuperar el aliento cuando se puede evitar.

Otro camino que se puede realizar y que es bastante obvio es el de subir recorriendo las piernas, se puede subir desde la punta de los pies, los tobillos o las rodillas. Depende mucho del ánimo y del antojo que se tenga. Lo que si recomiendo ampliamente es no dejar ningún espacio sin atender, lamer hasta el cansancio. Se trata de un manjar y un camino al placer, mientras más se demore el camino, más celebrada será la llegada.                         

Un consejo, antes de empezar con el sexo oral recomiendo lamer alrededor de la zona, sobre todo las zonas más cercanas a la vagina que deben estar más que ansiosas por recibir un poco del cariño que el resto del cuerpo ha recibido.