Uno de los temas importantes en el uso de los dildos, balas vibradoras, bolas chinas y todo tipo de masturbadores es la limpieza. Hay que tomar en cuenta que a pesar de que nada en nuestro cuerpo no es sino natural, también es cierto que no por eso podemos dejar nuestros juguetes a la buena de Dios y esperar que siempre estén en el mejor estado posible.

Cuidar de nuestro dildo es cuidar de nosotras mismas. Cuando empecé a comprar juguetes sexuales una de las cosas que me preocuparon era precisamente saber cómo darle mantenimiento. Por ejemplo, qué hubiera pasado si no hubiera revisado sobre el uso del dildo debajo del agua. Dudo que hubiera muerto electrocutada, pero es muy probable que la vibración hubiera quedado inservible. Encima las pilas también se echarían a perder y el planeta no está como para estar tirándolas por todos lados.

Entre las distintas cosas que dicen por ahí es que dependiendo de cada material se deben tomar distintas medidas, al final hacen un listado en el que si se trata de tal o cual se debería hacer uso de uno u otro tipo de detergente, jabón o quién sabe qué otra cosa. La ventaja en realidad de los nuevos materiales es que basta con usar un buen jabón.

La tecnología y la salud no sólo tienen consecuencias en la medicina quirúrgica. No tomen mi opinión como la de una experta, investigué como todas en San Google y ahí siempre hay información contradictoria, desde los que indican cuál es el procedimiento de esterilización con cierto punto de ebullición, los que dicen que sólo con agua y jabón, o los que señalan que la mejor forma de eliminar todo tipo de bacterias es con una buena friega de alcohol.

Lo que creo que es importante es que cuidemos nuestros juguetes, más si entendemos que debemos cuidarlos por nuestra propia salud. No se trata de hacer un cultivo para revisar la cantidad de gérmenes que pueda tener, pero a continuación les doy unos pasos sencillos para tenerlos listos para disfrutar:

  • Limpiarlo antes del primer uso. Sí, llega salido de la fábrica, pero siempre hay que tener en cuenta que les echaron el acabado y quién sabe si alguien tiene alergia.
  • Lavarlo después de usarlo. No creo que haya que ser muy religiosas al respecto, digo, la sobremesa siempre se disfruta. Pero también hay que limpiar antes de que se haga el cochambre.
  • Si usas jabón que sea antibacterial. Sé que los jabones rosas y de aroma son bien bonitos, pero tomen en cuenta cuál es la finalidad de lavar el juguete: eliminar posibles bacterias.
  • Deja que sequen al aire. Con esto pasa como con la ropa, si la guardas sin secar empieza a juntar humedad y nadie quiere que sus cosas estén llenas de hongos.
  • Usa lubricante con base en agua. Para aquellas que usamos lubricantes, lo más adecuado es que sean con base en agua, porque no promueve que surjan otro tipo de gérmenes.

Lo importantes es que evitemos que en el juego y el placer aparezcan nuevas enfermedades. En nuestro cuidado está que ningún riesgo esté invitado a la cama.