El anillo vibrador es uno de los juguetes sexuales más usados por parejas, tiene que ver con que cada vez es más fácil conseguirlos, ya no sólo están en las sex shops, sino que también aparecen en las farmacias y los supermercados. Las marcas son cada vez más y las formas ofrecen una lista enorme de cosas nuevas. Desde los que no tienen pilas recargables y son de vida corta, como los Sico, hasta los que tienen un control remoto y son capaces de funcionar bajo el agua, como uno de la marca LELO.

Por alguna razón este juguete es uno de los que me había saltado en mi exploración porque no me parecía que fuera a ofrecerme algo particularmente sorprendente, así que decidí intentar con juguetes que fueran mucho más arriesgados, por decirlo de alguna forma valía la pena probar con experiencias que pudieran parecer más nuevas.

El truco del anillo vibrador es que estimula constantemente el clítoris durante la penetración, para el hombre la parte divertida está en que la erección se hace más duradera, mucho más firme. En realidad, suena muy atractivo, así que decidí que era momento de probarlo con mi pareja.

Lo difícil fue elegir uno que nos gustara a los dos, que pareciera además que no fuera a ser muy incómodo para él, porque en ese momento no sabía que realmente son bastante cómodos, en ocasiones parece que están hechos de un plástico duro, pero en realidad se trata de un material muy amable. La última impresión que tienes es la de dureza. Como no nos decidíamos por uno nos conseguimos tres distintos para divertirnos un poco.

En general, los cambios más evidentes son los de la forma, hay unos que buscan tocar el clítoris por debajo, otros por arriba, hay algunos que los estimulan de frente, a eso hay que agregar la forma en que nosotras nos movemos y nuestra pareja se acerca, el uso de ángulos, de intensidades al momento de la penetración siempre es importante, incluso si decide hacerlo muy rápido o muy lento toma un nivel totalmente distinto, porque las sensaciones ahora son más intensas.

La posición del misionero no limita el uso del anillo, son varias las posiciones en las que se puede experimentar los placeres de la vibración. En lo que se refiere a mí, debo decir que una de las mejores partes de incorporarlo es la sorpresa y la estimulación que se tiene en ciertos momentos, sobre todo cuando el orgasmo se acerca, también ese instante en el que el anillo vibrador al terminar extiende las sensaciones, el orgasmo múltiple queda cerca con la vibración y la estimulación múltiple.

Después del primer experimento, el intercambio de anillos y las pruebas con diferentes posiciones algo del placer y la improvisación se perdió, así que las siguientes veces creo que serán mucho mejores, que la incorporación del juego sea mucho más natural.