En ocasiones, cuando estoy con algunos de mis amigos, me divierte que ahora me usan para ser un referente de todas las cosas que quieren saber sobre el sexo y lo que podrían hacer con sus amantes. La mayor parte del tiempo los mando a hacer sus preguntas a las parejas que puedan tener, pero me parece, cada vez más, que hay consejos que sí deberían tener. Sobre todo con relación al sexo oral, porque aunque cada cuerpo tiene sus modos, sus trucos y sus diferentes formas de sentir.

Sin embargo, existen diferentes consejos o consideraciones que toda persona debería tener si desea contar con lo básico al momento de aplicar sexo oral a una mujer.

1. Ser gentil. Es importante que no se sea muy brusco, algunas mujeres, si se usa mucha fuerza pueden experimentar dolor y cualquier cosa, excepto placer. La cantidad de fuerza que se puede aplicar o la intensidad de las diferentes caricias se consigue con la observación, la práctica, el tiempo o con el diálogo.

2. Tomarlo con calma. No se trata de un botón mágico que va a generar orgasmos de forma inmediata. Lamer, chupar, besar en todas las intensidades posibles y con la imaginación que se tenga no es todo lo que se necesita, también hay que saber que se trata de un proceso y si bien lo que se desea es un orgasmo, se consigue con el placer, poco a poco.

3. No perder el ritmo. Algo que me comentan es que llega un punto en el que el cansancio pesa y mantener la boca abierta o mover la lengua constantemente no se puede una vez que se ha dedicado bastante tiempo al sexo oral. Si no se trata de que sean unas máquinas, pero no por eso dejen escapar el orgasmo cuando está por llegar.

4. El orgasmo no significa que haya que detenerse. Es importante que se tome en cuenta que alcanzar el éxtasis no es como cruzar la meta y entonces haya que parar. Siempre hay que recordar el milagro en el cuerpo que permite a la mujer hilar un orgasmo con otro, como una secuencia infinita que nos saca de quicio, en el mejor de los sentidos.

5. Utilizar otros recursos. Hay que usar la imaginación. El sexo oral no implica que no se pueda hacer otra cosa que no sea usar la boca, la lengua y todo lo que el sentido del gusto tiene que ofrecer. Desde involucrar juguetes sexuales como dildos, balas vibradoras o bolas chinas, hasta usar lubricantes que cambien de temperatura o el sabor. También les recomiendo que usen las manos.

6. Acerca de los dientes. Se trata de una zona del cuerpo muy sensible, si bien algunos mordiscos podrían hacer milagros en otras zonas, en la vagina hay que tener más que cuidado. En este caso les recomiendo que antes de lanzarse a dentelladas lo consulten con su pareja.