8 de agosto, ¡feliz día del orgasmo femenino! Toda persona que haya pasado por aquí, sea mujer u hombre que haya sentido o provocado un orgasmo debe celebrar este día por el simple hecho de que representa la alegría que genera el placer. Sé que por ahí puede salir alguien que alce la queja diciendo que el orgasmo masculino tiene tanto derecho de tener un día, como suele ocurrir con la mayor parte de las efemérides, se suele pasar por alto a la mayoría.

La razón es sencilla y podría parecer que es algo feminista, pero me parece que tiene que ver con reconocer a las personas que no suelen estar con la mayoría. El mundo se mueve un poco de esa forma. Hay que saber reconocer que durante muchos años el placer de la mujer no era algo que fuera preocupante durante las relaciones sexuales y que parecía casi un deber o una tarea doméstica más que una acción íntima de goce y amor.

Este 8 de agosto yo decidí celebrar como me parecía más conveniente, con una serie de orgasmos acompañada de la persona con la que me gusta. Puede que ustedes hayan preferido algo más íntimo y lo hubieran festejado para sí mismas con un dildo y una buena sección de masturbación, quizás alguna sea mucho más atrevida y se haya lanzado a su primer trío para probar con un nuevo tipo de orgasmo. La forma que hayan elegido me parece ideal. ¿Quién dice cómo se debe llegar al orgasmo?

Justamente lo que más se celebra este día es la libertad de venirse cada quien como más quiera, con quien desee, con el tipo de sexo de su preferencia. Porque se celebra el orgasmo femenino por lo que algún día tuvo de prohibido y por el miedo que se tiene a que la pareja no pueda alcanzarlo. Eso sí, para que nunca tengan que verse en esa situación les insisto que jueguen con ustedes mismas, que se masturben con gusto, sin culpa y que exploren sus sentidos.

Los juguetes sexuales me parece que son una excelente opción como regalo, si es que sienten que merecen uno. Confieso que yo eso hice, me regalé unas nuevas bolas chinas que se supone que deben ser mucho mejor que las otras y que estrené feliz y en pareja. No sé si realmente son mejores o no, es complicado. Creo que son diferentes, eso ayuda a probar qué tanto me gusta más una sensación que otra.

Para el día del orgasmo femenino creo que lo que más vale la pena es tomar la determinación de que cada día esté acompañado del placer por vivir, unos días con más insistencia en el sexo, otros basta con consentirse una a sí misma, que los apapachos que nos podemos dar son siempre muy valiosos.

Sólo espero que el squirt no las haya obligado a cambiar las sábanas antes de ir a dormir, pero si fue el caso no hay nada mejor que las huellas de una excelente sesión de sexo.