Seguramente si decidieron empezar a leer esto es porque consideran que soy una persona que sabe del tema, que en más de una ocasión he dado muestras ejemplares de cómo una mujer puede desnudarse al compás de una canción. Espero no decepcionarlos, no se trata de que no sepa nada, sin embargo, tampoco he sido premiada con honores en concursos y menos me gano la vida con mi extraordinario talento. Pero me basta con que a mi chico le agrade, yo me divierta y pueda dar y recibir placer con ello.

El striptease es una de las cosas que toda pareja debe experimentar, espero que para este punto ya no haya dudas o sensaciones de vergüenza sobre nuestro propio cuerpo. Recuerdo cómo fue la primera vez que me desnudé para una pareja, fue con la canción de Californication de Red Hot Chili Peppers. Una de esas escenas divertidas que tiene la adolescencia y que llegan con la exploración de la sexualidad. Lo divertido estaba en ver por primera vez cómo mi cuerpo se transformaba en un objeto de cierto deseo.

No siempre estamos frente a una misma forma de desear, no se trata de lo mismo; una cosa son las ansias que los hombres suelen tener para empezar a tocarnos, otra muy distinta el deseo que se ve en su rostros al momento en que nos quitamos la ropa, otro cuando contemplan a cierta distancia sin poder hacer otra cosa que observar. Tiene que ver con la intención, las pausas, el truco está en el engaño, en las demoras y en seguir la música, eso es lo que hace que se trate de una experiencia diferente.

El cuerpo aparece como un espacio en el que se debe poner atención, en él se sugieren ciertas visiones para después desaparecerlas de un momento a otro. Al momento en que le doy la espalda para dejar caer el bra y que no pueda ver mis senos es de mis favoritos, no puedo evitar sonreír o incluso reírme. Es como quitarle de las manos el dulce a un niño, la alegría que de repente desaparece porque se le escapa en un parpadeo. Creo que se entiende un poco de lo divertido que es.

La mejor forma de poner a prueba el deseo de un hombre es con este juego durante el striptease, hacerlo buscar la visión de aquellas partes favoritas de nuestro cuerpo que nuestra pareja tiene, ofrecerle visiones cortas y fugaces. A fin de cuentas, la excitación empieza con lo que esperamos lograr, con la promesa. Mientras más deseo se acumula entre ambos, más se disfruta el desahogo, el desquite y el disfrute.

Si alguna de ustedes todavía no se atreve a hacerlo, le recomiendo que empiece a prestar atención a las canciones, hay algunas que me parece que están hechas para eso, para preparar y abrir los diferentes caminos del deseo, para que la ropa y el cuerpo empiecen a bailar.