No sé si a todas las personas les ha causado tanta curiosidad como a mí el Kamasutra, tanto como para ir a buscarlo y leerlo de cabo a rabo. Una de las cosas que tiene este libro es que es un manual de comportamiento con la pareja, la forma en que se pueden usar las diferentes partes del cuerpo, desde las manos y los senos, hasta la forma de besar y morder.

Ese último punto es el que más ha llamado mi atención en estos días. Por varias razones, empezando con que me sorprende que desde hace tanto tiempo ya hubiera gente pensando en la sexualidad como un arte, sino no se explica que en la India hubieran reflexiones acerca de qué se puede hacer para agradar al amante, así como las formas en que se puede obtener el placer, ciertas sensaciones y los efectos que se pueden conseguir  en las sensaciones.

El Kamasutra nos cuenta cómo la boca puede ser una herramienta para disfrutar de miles de formas diferentes, de cómo se usan los labios, la fuerza que se puede poner, de la mordida y los distintos tipos que puede haber, como pequeños mordiscos, como también mordidas con toda la dentadura, como si se tratara de un depredador sobre la presa.

Lo importante de la forma en que se hacen las cosas, todas ellas, más durante el sexo, es lo que está detrás de ellas y lo que la pareja puede entender. Los pequeños mordiscos, por ejemplo, siempre me han parecido sugerencias, algo como un deseo por empezar y que no lo hace, que no se desenvuelve y por lo mismo hay que darle su debido empujón. Mientras que las mordidas, en la que se le imprimen todos los dientes en el cuerpo, se usan para incentivar, para llamar a la parte más animal.

Incluso una de las cosas importantes es saber hacer las cosas en su momento determinado, de otra forma no consiguen el efecto esperado, los pequeños mordiscos sólo con los dientes de adelante cuando se está por alcanzar el orgasmo no termina de tener sentido. Hay cierta congruencia en la intensidad con el punto en el que se está durante el sexo, para los momentos de mayor intensidad hay cierta forma de acariciar y de gemir incluso. El Kamasutra es todo un manual de las buenas costumbres en la cama.

Hoy en día hacemos el amor por intuición y sobre la marcha vamos experimentando y conociendo nuestro propio deseo, incluso si hubiera un manual de cómo podríamos comportarnos durante el sexo, son cada vez más las formas de experimentar y de vivir la sexualidad y cada vez surgen nuevas categorías (el Marqués de Sade nos puede contar un poco al respecto) en las que aparecen personas que necesitan muy en particular de ciertas maneras.

Ahora que se acercan con tanta velocidad los días de los regalos, intercambios y la navidad, creo que ese libro podría ser un muy buen obsequio para alguien que desee aprender más sobre de qué otra forma se puede vivir el sexo.