Un amigo es muy curioso con respecto a un tema muy particular, siempre que tengo una pareja me pregunta sobre la forma en que nombramos el sexo en código. En su opinión siempre hay una forma en la que los amantes le dicen para poder hablar abiertamente en público sin importar la situación. Por ejemplo, en una reunión del trabajo, como una cena de fin de año, es difícil que alguien empiece a hablar abiertamente sobre si van a irse para tener sexo o no; o si están en una reunión familiar, tampoco es común que una pareja pueda ponerse de acuerdo para lo que será una sesión de pasión.

Además, él cree que hay algo en la forma en que eligen una palabra por encima de otras que dice mucho acerca de cómo va la pareja, que no tiene que ver con que la pareja considere que sea inadecuado el uso de las palabras, que las vea como vulgares. Lo importante es crear un idioma de los amantes sobre el que pueden crear secretos mutuos y que una relación amorosa necesita de esto, de ocultar algo del resto del mundo.

Entre las diferentes palabras que ha ido recopilando con su extraña afición, una de las que más le divierte es la que tenía un amigo suyo que decía que se ponía a litigar con su novia, también dedicada al derecho. Algo en eso tenía que ver con que los dos se enfrentaban al momento de hacer el amor. Una amiga suya decía que se iba a traducir con su novio, él se dedicaba a eso, era un freelance que pasaba artículos de un idioma a otro y que al parecer el sexo era para él una cuestión de descifrar algo para otra persona.

En cierta forma creo que lo que tiene en mente con todo esto es muy bonito, se trata de la forma en que dos personas empiezan a reinventarse el mundo entre sí para que tenga un sentido más propio, más de esa pareja que siente y vive de una forma. Incluso la forma en que cada uno le pone nombre a las partes del cuerpo del otro.

Recuerdo que alguien en la oficina comentaba que tenía un exnovio que estaba obsesionado con el mar y los piratas cuando estaba en la preparatoria y que cuando tenían sexo le decía que “la vela estaba izada” y que “el barco estaba pronto para zarpar”, también usaba expresiones como “al abordaje” y “leven anclas”. Cada loco con su tema.

Por mi parte yo con mi novio tengo la costumbre de hablarle bajo al oído, de apartarlo por momentos del mundo y decirle lo que quiero, él por su parte me transmite sus ideas por medio del tacto, eso le funciona bien, tomarme por la cadera de repente, hacer cierta presión y darme un beso, que parece que no tiene nada de especial, pero que al acercarse y aspirar fuertemente me deja saber que el deseo en él está despierto.