Afortunadamente no tengo problemas para lubricar, por lo que no me había acercado mucho a conocer todo lo que son capaces de ofrecer. Ya conocía las ofertas, aquellos que cambian de temperatura, los otros que poseen sabor y los que ayudan a aumentar el placer, otros a estrechar las paredes vaginales. Hoy quiero compartir mi experiencia con algunos de estos lubricantes porque tienen que saber de qué se están perdiendo.

Había experimentado en otras ocasiones con los lubricantes que tienen sabor al momento de hacer y recibir sexo oral, no necesariamente en ese orden o por separado. Y no parecía la gran cosa porque en general el sabor del cuerpo me parece más que estimulante. Ya había hablado en otra ocasión sobre los sabores que aparecen durante el sexo y los que podemos conseguir por medio de productos, frutales y dulces en su mayoría.

En las últimas veces que estuve comprando juguetes sexuales empecé a imaginar qué tactos o texturas se podían esconder detrás de estos productos, comencé a divertirme con la idea y decidí probar todas las posibilidades que se me ofrecían. Cuando se trata de placer no hay forma de que algo se pierda.

Después de los lubricantes de sabor empecé con los de temperatura. La sensación de calidez repentina que se reafirma con el tacto me volvió loca cuando la probé primero al masturbarme, después también con mi pareja, una delicia. Pero están también los que hacen de las suyas al momento de que se sopla sobre ellos, el juego previo que provoca es algo que les recomiendo.

Luego pasé a experimentar con los intensificadores, me preguntaba qué pasaría considerando que la intensidad de mis orgasmos ya era grande. En realidad no sentí nada extraordinario, por un momento temí que perdería el control, que se trataba de que me hundiera en el placer sin límites, lo que ocurrió es que los orgasmos llegaron pronto y con la intensidad de los que duran mucho tiempo en la memoria, como los que se evocan algunos días.

Después, con mi pareja, probé los retardantes. La promesa era una erección mayor y por más tiempo. Así que mis expectativas eran bastantes, no pasó nada sorprendente, no supimos finalmente si la duración fue por el retardante o que se trataba de una de esas veces en que la eyaculación se demora el tiempo suficiente para pensar en el infinito.

Los que estrechan las paredes vaginales están pendientes, incluso pensar en la combinación de este junto con los que aumentan el tamaño del pene parecen el argumento de una película porno, así que seguro debe ser divertido.

Algo que todavía me falta de confirmar es qué tanto estos productos generan efectos diferentes en el cuerpo de cada persona o incluso dependiendo del estado de ánimo. Pondré a mis amigas a experimentar, estoy muy dedicada a conocer los caminos que el placer tiene y lo que se puede alcanzar. Una vez que tenga más qué contarles no duden que se los haré saber.