Lo divertido de jugar al profesor o la profesora es que es muy poco probable que no hayamos tenido en el transcurso de nuestra vida académica una fantasía con la autoridad del salón. Los pretextos para masturbarnos pensando en esa persona son muchos, el hecho de que se trate de alguien que está para enseñar pone sobre la mesa una gran cantidad de material para cuando se quiere hacer la representación de esta fantasía.

No es necesario conseguir un salón de clases para llevar a cabo este juego, hay profesores a domicilio, también se puede empezar el juego con una escena en la que el profesor y la alumna se encuentran en un lugar azaroso como el supermercado, incluso se puede agregar un tono interesante si lo que se compra es algo sugerente en uno u otro caso, condones, lubricante y alcohol, por ejemplo.

Si se consigue un disfraz de colegiala y se usa en el lugar del encuentro puede hacer del juego algo bastante excitante, pero dependerá si existe el miedo a ser descubierto o no por algún conocido que esté rondando por los alrededores. Así que si quieren llevarlo a ese nivel, les recomiendo que jueguen en una zona de la ciudad diferente a la que suelen frecuentar ustedes o sus conocidos. Lo importante es que se sientan cómodos.

En lo particular, lo que me gusta es recordar cómo era yo en mi época de estudiante, durante la prepa era una persona tímida y de pocos amigos, en la universidad me volví más libre, empecé a sentirme más cómoda. En esa época tenía yo un crush con uno de los profesores más brillantes de la facultad, era más joven que la mayoría y además era bastante atractivo.

Cuando por alguna razón tenía que hacer una revisión de un trabajo o era el momento de corregir un ejercicio me quedaba un poco atontada, ya que regresaba a casa me entretenía recordando y fantaseando con lo que podría ocurrir, si quizás algún día podría intentar seducirlo, o mejor, qué pasaría si él se acercara un día y me revelara que me deseaba. Me masturbaba con esas ideas en la cabeza y ahora que juego con mi pareja a tomar otros papeles, aprovecho el pasado y esa situación para cumplir con una fantasía que nunca se cumplió, con eso se consigue ya gran parte del juego previo, la excitación se coloca en el aire sólo con la historia adecuada.

Mi novio, por ejemplo, prefiere jugar otra historia, una en la que la profesora le pide que se quede después de clase para revisar la calificación. Aunque es complicado conseguir plantear toda la situación, hemos encontrado formas de solucionarlo. Lo importante en realidad es la relación que se genera entre los personajes, la pasión escondida y prohibida entre ambos que se desata en un momento de locura y sinceridad cuando el agua rebasa el vaso y es necesario deshacer el peinado.