Existe una gran cantidad de ideas y suposiciones sobre los afrodisíacos, a veces, cuando pienso en ellos me parece que tienen un funcionamiento casi mágico, como si comerlo fuera a despertar en mí alguna fuerza misteriosa que me lleve a los más grandes placeres de la carne.

Últimamente me ha dado por pensar mucho en la forma en que mi alimentación afecta mi rendimiento físico y mental, he notado que comer más o menos de ciertas cosas me hace sentir más ligera o más tranquila. Tal vez sea efecto de la edad, pero me parece que si ahora me he vuelto sensible a estos cambios, debo aprovecharlo en todos los sentidos posibles.

En estos días me he dedicado a probar la mayoría de los afrodisíacos que se supone estimulan el deseo sexual. Quiero saber si realmente se trata de sustancias que provocan un aumento en el deseo sexual. He estado investigando y tengo varios ya en mi lista de alimentos por probar, pero al menos en estos días he empezado con los más accesibles.

 

  1. Aguacate. Me sorprendió encontrar esta fruta en la lista de afrodisíacos, me encanta y lo he comido por mucho tiempo, aunque no he sentido particularmente que aumente mucho mi deseo sexual. Aunque leí que era fundamental en la sexualidad de los antiguos pueblos prehispánicos.
  2. Chocolate. Es otro afrodisíaco de origen prehispánico, su principal efecto lo ha sentido toda persona adicta al chocolate y es que se trata de un alimento que anima y genera una felicidad casi instantánea. Todas sabemos que el sexo es mucho mejor cuando estamos felices con la vida.
  3. Pimienta. Me pareció curioso que aparezca una especia entre los alimentos afrodisíacos, tal vez al integrarlo a un platillo sus efectos se disipan o diluyen, lo que se me ocurrió fue hacer un té para evaluar sus efectos. Lo endulce con un poco de miel y el efecto fue sobre todo energizante.
  4. Vino. El alcohol siempre ha ayudado a establecer relaciones sexuales, sobre todo por la capacidad que tiene de desinhibir a las personas, esa es la parte que creo que lo ha puesto en la lista de sustancias porque es común que si se abusa del vino se termine sin buenos resultados o durmiendo antes de empezar.

 

Todavía me faltan muchos afrodisíacos por probar, pero creo que sería bueno hacerlo con más tiempo y dedicación, apenas pude probar con estas sustancias unos dos o tres días. ¿Acaso será útil hacer una dieta basada por completo en alguno de estos alimentos?

De momento me cuesta trabajo pensar que mi excitación sea resultado absolutamente de estos alimentos, creo yo que la actitud que tenemos es parte fundamental del consumo de estos alimentos.

Pretendo continuar con más calma y perseverancia con esta investigación que promete al menos llevarme a comer platillos nuevos que ayuden a combinar todos estos ingredientes. Me pregunto si los efectos que pueda generar en una mujer serán muy distintos de los que se provocan en el hombre.