En otro momento compartí que experimenté un poco con el BDSM, jugar a atarme y aparecer dispuesta a los deseos de mi pareja despertó algo en mí que me sorprendió y que disfruté mucho. La sensación de abandono y confianza, junto con la demostración de su fuerza y su deseo terminó por crear una excitación muy distinta a otras, no porque sea más intensa, sino porque genera una dinámica diferente. Insisto, creo que lo más importante en la sexualidad es redescubrirla y transformarla siempre.

Parte de esta búsqueda por encontrar otras formas en las que podamos reconocernos es la de satisfacer esa curiosidad y fantasía de cómo puede ser una relación de dominación. Para mí no tiene ninguna relación con ser una mujer realmente sumisa o que mi pareja no me respete, en realidad la parte divertida está en conocer por medio de esto las fantasías y la imaginación de mi pareja, ser capaz de convertirme en el objeto completo de sus deseos.

Hay muchas cosas de por medio en la fantasía de dominación y sumisa, además se ha vuelto cada vez más popular con la película de 50 sombras de Grey, pero que no termina por ser sólo una parte de lo que implica. La forma en que mi pareja y yo lo hacemos tiene ciertas reglas que buscan hacer que las cosas no se salgan de control, la confianza que tenemos el uno en el otro es algo que no ponemos en duda, pero justamente por eso cuando nos planteamos este juego fue importante que creáramos una palabra de seguridad para detener el juego, porque en esta dinámica el decir no, no siempre significa que haya que pararlo.

En este juego decir no es sólo una forma de demostrar que hay cierto miedo, pero también es algo que se desea, parar en un momento antes de que se ejecuten las órdenes o los castigos le quita el encanto, rompe la atmósfera que se haya podido crear. No muchas veces es sólo una expresión de algo que deseamos, como la sensación en el estómago cuando estamos en la montaña rusa a punto de sentir la caída.

Se vuelve divertido cuando no sólo cambia la dinámica, sino que también todo cambia cuando se usan vestimentas diferentes, los trajes de látex y las máscaras ya famosas por las imágenes que hay al respecto. Pero que no es la única opción, hay una gran cantidad de juguetes sexuales que se pueden usar y sólo necesitan de aparecerse en el momento adecuado. ¿Cómo se hace eso? Lo único que se me ocurre es que la persona en el papel de dominante tiene que seguir sus deseos y con eso las cosas salen bien.

Creo que lo importante de este juego de interpretaciones de dominante y sumiso implica más allá de una relación de poder, la aparición de deseos que a veces ni sabíamos que estaban ahí y que con esto se ven tangible en forma de órdenes y acciones, casi como magia.