Una de las luchas constantes a las que se somete una relación es la que se tiene contra la rutina, entre el trabajo, los horarios, las responsabilidades que tenemos y asumimos no nos permiten vivir nuestra sexualidad de la misma forma que en aquellos años de locura y exploración de la adolescencia y los primeros años en la universidad.

Sin embargo, hay algunos consejos que creo necesario dar para las personas que estén en la necesidad de escapar de la rutina o que consideran que no les caería mal una nueva experiencia o algo de sabor y locura en sus vidas. En algunos lugares dicen que vivir cosas nuevas ayuda a que la imaginación se mantenga activa y la sexualidad exige mucha improvisación para no caer en el tedio o la repetición.

Mi receta puede ser para una o más personas y es muy eficaz para escapar de la monotonía. Para ello es necesario:

-       Atrevimiento al gusto

-       Apertura a las posibilidades

-       Lanzarse a la incertidumbre

-       Espíritu de aventura

Si no se tiene alguno de los ingredientes se puede pedir a algún vecino guapo, el hecho de hacerlo propicia buenos resultados. En caso de que no se cuente con alguien amable, afín o de buen ver a los alrededores, siempre se puede cultivar un poco, basta con regar un poco de la locura que tengamos guardada en la alacena o en el cajón de la habitación.

El modo de preparación, como se trata de una receta contra la rutina, nunca es el mismo; eso se explica porque el INGREDIENTE SECRETO es el azar. Si se quiere romper con la monotonía se debe evitar planear, controlar o cualquier otra cosa que se le parezca.

Si se va a preparar para una sola persona se puede empezar en cualquier momento, bajo cualquier circunstancia, la que sea. Pero para las personas que apenas estén por aventurarse les recomiendo empezar con una escapada fuera de la ciudad o de los rincones usuales. La primera opción que les haga dudar es la más indicada. Lo importante es vivir nuevas experiencias.

Si se tiene pensado preparar para dos personas hay que inducir cierta locura y sensación de aventura en nuestro acompañante, en la medida en que esto funcione se pueden obtener excelentes resultados. Si nuestra pareja no se da por enterada sugiero que se prepare una actividad que haga nacer dudas o emoción y lanzarse sin pensarlo mucho.

Para observar los resultados y probarlos de forma efectiva, no hay nada mejor que agregar sexo, usualmente al final, aunque si se colocó mucho atrevimiento puede ser que el placer se adelante y los tome por sorpresa, quién sabe, ¿a mitad de una exposición de la vanguardia rusa?, ¿en una barranca durante una caminata por la montaña?, ¿debajo de una lluvia de estrellas?, o debajo de una ruidosa montaña rusa.

Lo importante es recuperar la curiosidad, esa pequeña llama que nos lleva a lugares insospechados y en donde podemos encontrar nuevos caminos para descubrir el placer y explorar nuestra sexualidad.