Jugar a interpretar a otras personas, fingir que somos alguien más, es un juego interesante en el que descubrimos partes ocultas de nosotros mismos. Yo lo he hecho ya en varias ocasiones para el sexo, aunque también me gusta apropiarme de los personajes para los que me disfrazo en Halloween.

En esta ocasión creo que es momento de dedicar un poco de tiempo a este juego de representar personas ajenas a uno mismo, sobre todo porque mis amigas suelen hacerme muchas preguntas y podría ser que alguien más en el mundo quiera hacer saber también sobre alguna de estas cuestiones.

¿Cómo se inicia un juego de roles sexuales? Aunque para mí empezó como algo improvisado, no para todo el mundo resulta sencillo jugar y salirse de lo que están acostumbrados a hacer o no se les facilita empezar a improvisar un personaje de la nada. Si ese es el caso hay muchas formas de dar rienda suelta a la creatividad en estos juegos, y en caso de que realmente esto sea algo que les emocione, pueden buscar cursos de actuación e improvisación en los que pueden desarrollar estas habilidades sin ningún problema.

Parte importante del juego de roles es tener una conversación en la que el personaje que decidimos adoptar se muestra a sí mismo, que nos permite dejar en claro que no se trata de nosotros y que esta nueva persona está dispuesta a cosas diferentes, nuevas, que tiene gustos y placeres distintos.

¿Cómo se elige un rol para los juegos sexuales? Esto depende mucho de la fantasía que cada uno tenga, a partir de esto se pueden tomar muchos caminos diferentes. Están los papeles más prototípicos como el del policía y la persona que rompió una regla, el del bombero que rescata a la damisela en peligro, el profesor y la alumna (que funciona muy bien al revés también), el plomero, la sirvienta, la jefa, etc.

A estas opciones siempre se le pueden agregar la de los personajes de películas o series con los que ya hayan fantaseado antes, para esto es importante compartir con nuestra pareja cuáles son nuestros deseos “ocultos”, lo que imaginamos y lo que nos excita. Sin miedo a los celos, que en una relación de pareja siempre estorban un poco para crear una verdadera intimidad.

Así, si de repente resulta que los dos tenemos fantasías con personajes de Game of thrones, él tiene sueños en los que tiene sexo con Margaery Tyrell y yo con Jon Snow, podemos llegar a un interesante acuerdo en el que podemos lanzarnos el uno sobre el otro representando la figura de nuestros deseos. Si no podemos satisfacer nuestras fantasías con nuestra pareja, ¿entonces con quién?

Incluso las veces en que se tienen las fantasías de infidelidad se pueden satisfacer bastante bien con este tipo de juegos en los que uno se transforma en alguien más. Para eso sugiero usar máscaras e incluso jugar con la voz, así el efecto es mucho más real.