En medio de toda la problemática de la confianza, ya se me estaba pasando una de mis otras preocupaciones. En esto días he estado buscando cuál será el siguiente dildo para añadir a la lista. El primero no es que no sea bueno, que no haya sido un compañero fiel y considerado, pero la vida está llena de incógnitas, de nuevas experiencias y de oportunidades. Así que en estos días he estado viendo, revisando y preguntando a quien se me cruce por en frente sobre las recomendaciones que tienen sobre dildos, cuáles usan y qué se siente. Al final no hay forma, nadie experimenta en cabeza ajena y menos cuando se trata de sentir y de gustos.

Es como ocurre con los gustos que cada persona tiene, lo que me recuerda un capítulo de How I met your mother, cuando Marshall defiende a capa y espada que usar calcetines mientras se hace el amor es la cosa más sensata y práctica posible. Cada quien decide qué es lo que puede y quiere hacer, pero a veces sorprende la falta de decisión que tenemos de nuestros propios gustos. ¿Cómo sé qué dildo es el que puede satisfacerme?

Había dicho en alguna ocasión que es importante saber qué es lo que nos gusta, pero cuando se trata del segundo y cuando el primero se eligió bien, el siguiente paso es probar cosas nuevas, no pienso en ninguna otra razón.

Así que quiero compartir parte de mi investigación, lo que sé que algunas puede servirles. Eso sí, les advierto que yo hablo desde lo que a mí me gusta, de lo que sé que a mí me funciona y, si tu cuerpo y el mío funcionan parecido, puede que entonces podamos hacer la compra juntas, quizás hay descuentos.

Mi top está centrado en los vaginales, todavía no me he decidido a explorar los anales o los dildos de doble acción.

  1. Lelo clásico por la presentación. Sólo para quienes no lo tengan, fue mi primero y superó mis expectativas. En realidad lo que más me gusta es que no tiene la forma obvia de un pene, sino que es algo más discreto.
  2. Tantus, el modelo Echo. Lo que me llama la atención de este dildo es la textura, no es algo que sea muy rugoso o con un patrón muy elaborado, pareciera que es un resorte, pero me da la impresión de que esa textura es tan notoria y grande que la voy a sentir porque sino algo tengo mal en mi cuerpo.
  3. Tantus, el modelo Purr. La textura, ése es el pretexto para comprar otro dildo, en este caso la textura es más pequeña, pero el patrón es más repetitivo, lo que no termina de convencerme es que podría ser que llegue un punto en el que se sienta igual que si no tuviera esa serie de anillos. Eso sí, el ángulo que tiene promete más que los otros.

Creo que me decidiré por el Echo, conozco mis fantasías y mis deseos. Lo diré con todas sus letras, quiero saber si la textura que tiene sí es la promesa que tanto nos han vendido. Por el momento, los condones texturizados sólo me han dejado con insatisfacciones y expectativas sin cumplir. Tal vez me ha faltado concentrarme, apretar más, pero creo que al final hay cosas que no fueron hechas para mí. Veamos si este nuevo dildo puede continuar rompiendo algunas de mis barreras.