En las últimas entradas he hablado sobre qué se puede hacer con el juego de roles, las posibilidades que existen y cómo podemos empezar y realizarlos. Lo que les propongo no es lo único que se puede hacer, sino que a esto se le pueden sumar muchas posibilidades, así cada persona puede empezar con una historia y terminar en un lugar insospechado.

Los elementos más importantes son el uniforme y las herramientas, conseguir unas buenas esposas puede ser complicado, sobre todo porque muchas veces las que se llegan a vender en las sex shop no son capaces de aguantar mucho, están diseñadas para el juego, no para inmovilizar a alguien o para evitar que escape, así que llegado cierto momento en el que sea necesario realmente que la otra persona se quede quieta y no pueda moverse el juego puede detenerse.

¿Cuál sería la razón por la que querríamos que no pueda mover nuestra pareja? Si se trata de un criminal, lo mejor que podemos hacer es evitar que pueda lastimarnos, que haga algo para herirnos o evitar que cumplamos que el cumplimiento de la ley. Pero ¿qué es lo que podría hacer que un oficial y representante del orden público abandonara sus deberes? Las opciones pueden ser muchas, tantas cómo los crímenes a los que responda el acusado.

El juego requiere de una razón para detener a la otra persona y puede ser algo muy sencillo, cómo una multa por el tráfico de la que la otra persona busca escapar usando sus encantos. Lo importante de jugar con este papel es que el oficial de policía tiene la posibilidad de quitarle la libertad a la otra persona, ese regalo es muy preciado para cualquiera y sería capaz de ofrecer lo que sea por recuperarla.

Con esto se presentan diversas opciones, está el policía corrupto que abusa de su poder o también el policía noble que cae en manos del criminal que hace con él lo que desea. Entre estas dos posibilidades las opciones son muchas, el policía bueno puede caer en la corrupción seducido por una mujer, el policía malo puede ser domado por una mujer y sus encantos.

En medio de esto el uso de la fuerza policiaca siempre puede ser una excelente forma de despertar los deseos, porque parte de la fantasía que se realiza está relacionada con que esta persona representa la fuerza y la capacidad de aplicarla por un bien mayor, la ley que nos mantiene a todos a salvo.

Además, están las opciones que aparecen al momento en que decidimos usar el disfraz que se vende en las sex shop, los que dejan ver más claro que se trata de un juego en el que lo importante es el placer y lo que se puede representar.

La parte en la que debemos poner más atención es en el diálogo, porque también se puede representar a un policía encubierto o uno fuera de su labor, pero lo que más importa es que podamos construir a estas otras personas con lo que decimos.