Entre los juegos de roles, los más populares son los que dejan ver una relación de poder entre uno y otro, en los que además ya hemos estado y que despiertan cierta curiosidad acerca de lo que podría ser. En la entrada anterior hablé un poco acerca de cómo se puede dar inicio a este tipo de juegos, pero creo que falta mucha información para que realmente quede claro cuáles son las ventajas o cómo hacerlo.

He visto que hay varias pequeñas guías en internet en la que se dan cuestiones a tomar en cuenta, pero en las que en realidad se espera que una imagine y haga todo lo que aparece ahí como una sugerencia apenas. Creo que está bien porque si se tratara sólo de seguir instrucciones no tiene chiste, pero que sí pudieron decir un poco más sobre cómo empezar.

Si lo que se tiene en mente es llevar a cabo la fantasía de la jefa y el subordinado, la planeación puede ser una gran aliada. Es importante que se decidan por una situación que podría ocurrir en una empresa, es decir, definir el lugar puede ayudar a transformar la sesión en algo realmente sorprendente y las razones del encuentro ayudan a crear una forma de relacionarse entre ambos, por ejemplo: puede ser que el encuentro entre ambos sea porque el empleado debe entregar de forma urgente unos papeles a la jefa y esta decide castigarlo para que no pierda el empleo, también podría tratarse de una convención en la que la jefa perdió un poco el control y el subordinado decide seducirla, incluso podría tratarse de una forma en que la jefa juega con sus influencias para ver quién merece un aumento.

Las opciones pueden ser muchas y para elegir basta con pensar cuál de éstas les gustaría que ocurriera algún día, no necesariamente tiene que tratarse de algo que harán mañana en la oficina, sino que deben ser situaciones que genere algún tipo de excitación, sobre todo cuando se trata de situaciones prohibidas.

No es del todo recomendable representar personas reales del trabajo porque podría ser que alguna de estas personas despierte una sensación incómoda y entonces el juego deje de ser atractivo para volverse algo desagradable.

Si hay complicaciones para llegar a un acuerdo, recomiendo que cada uno escriba un pequeño guion en el que pongan los diálogos y una idea de cómo serían las escenas entre ambos, incluso la forma en que desean que sea el sexo: suave, salvaje, rudo, con la mitad de las ropas puestas. Esto les ayudará a ver qué espera el otro y llegar a puntos medios o acuerdos.

Piensen qué tipo de sueños o fantasías tendrán esas dos personas que conviven día a día en la oficina y que sienten una atracción sexual fuerte entre sí, que no se pueden acercar durante el horario de trabajo, pero que en un momento de debilidad de ambos logran saciar ese apetito. ¿Cómo sería el sexo con la jefa de la oficina?