Uno de los juguetes sexuales que más me han llamado la atención es el de las bolas chinas. Para las que no lo sepan, ese juguetito se trata de una serie de bolas unidas, dos o tres esferas con distintos tamaños. Casi todo lo que se dice al respecto es sobre su uso para preparar al cuerpo para el sexo anal.

Con ganas de escuchar algo distinto a lo de siempre, les estuve preguntando a mis amigas para saber más sobre este curioso juguete sexual. Quería escuchar otra cosa, siento que si un juguete sólo tiene un uso, entonces algo está mal, sobre todo en la imaginación de las personas que los usan.

¿Qué se dice sobre el uso de las bolas chinas? Es sencillo, la intención es que el cuerpo se acostumbre paso a paso a las diferentes posibilidades que se le presentan, poco a poco la dilatación es más natural y la meta es lograr que no exista dolor alguno, sólo placer. Tiene sentido, tu cuerpo se acostumbra a diferentes tamaños y a cada uno se le saca un gusto.

Algunas de mis amigas en realidad no me dijeron nada nuevo, sólo recomendaciones y sugerencias. Pero algunas otras, las menos, me hablaron sobre cómo se utilizan para fortalecer los músculos pélvicos, esos de los que les hablé en algún otro momento y que, dicen por ahí, son la clave para conseguir la eyaculación femenina, el mítico squirting.

Precisamente el uso de las bolas chinas permite trabajar con un ejercicio muy simple que es el retener y soltar. Aunque en realidad no se necesita del juguete para empezar a poner en práctica estos músculos, lo que sí hace es que permite que transforme en un espacio diferente para encontrar el placer de otra forma. ¿A qué me refiero?

Hablo de explotar el placer que la palabra ejercicio no tiene. Algunas personas disfrutan mucho realizar esfuerzos y poner a prueba sus capacidades físicas, otras sólo se encargan de disfrutar la vida y no consideran que el sudor es parte de eso. La cuestión de ese tipo de lugares que buscan hablar de salud sexual es que no se plantean las cosas desde la perspectiva adecuada. Una amiga me decía que cuando leyó sobre ejercicio olvidó todo lo que podía decir sobre el placer.

Las bolas chinas son una forma de encontrar un camino distinto hacia el placer. Me imagino a la mujer del emperador poniendo en práctica estas artes para mantener a la cabeza del imperio feliz. Un arte milenaria de control del cuerpo y la exploración de los sentidos donde la mujer aprende a identificar qué es lo que se mueve cuando la muerte pequeña toca a la puerta.                                                                    

No es que esté peleada con su uso para el sexo anal, pero debo decir que saber que tiene este uso que me parece más útil y placentero me ha llevado a realizar mi pedido. La leyenda del squirting parece cada vez más cerca.