Hay cosas que son necesarias tomar en cuenta al momento de mantener una relación sexual, una de ellas me parece que es la depilación. Es cierto que no es necesaria, que es cuestión de gustos y que tiene que ver con la estética que se desea mostrar a la pareja, pero siempre que se realiza un oral el vello púbico es algo que si no se cuida se tiene que quitar de entre los dientes. Aunque siempre es una situación que se usa para decir chistes.

Además creo que es importante considerar que la depilación es algo importante en esta época del año en el que las personas salen de vacaciones, el traje de baño no luce de la misma forma si algunos vellos se escapan de la línea del bikini o si hay un pequeño bulto de en la entrepierna que delate la abundancia.

No creo que sea para todas aplicarse la depilación brasileña, pero sí que mantener el cuidado el tamaño del vello es algo importante en varias circunstancias. Incluso el cambio frecuente de estilos ayuda a motivar a nuestra pareja a poner atención. Hay algunos cortes que incluso sugieren más que muchos otros gestos o disfraces, como esos en los que sólo se deja una línea o una pequeña zona como para indicar el camino a algo más sugerente.

Para mí, mantener cierto tamaño tiene que ver con cierto gesto de amabilidad con mi pareja, porque a partir de que cuido que sean cortos no ha tenido que detenerse en medio de un oral, puede que suene a que lo hago sólo por él, pero debo admitir que me gusta que no haya razones para que pare.

Tengo esa política sobre todo después de una ocasión en la que tuvimos sexo en un elevador y empezó con un oral, ya que estaba por alcanzar el orgasmo se detuvo justamente para quitarse un vello púbico de la boca. Quizás también era un golpe de suerte, porque al poco tiempo sonó que nos deteníamos en un piso y en ese momento entró una familia con dos niños pequeños. Por un lado se me escapó un orgasmo que prometía ser bueno, mientras que por el otro lado no cree fama con mis vecinos.

No es que me importe mucho, pero en la medida en que las personas ven cómo una pareja tiene sexo, creen que ya forman parte de la intimidad de esas dos personas, ya sea porque consideran que puede ser un problema con el resto de la comunidad o porque pueden empezar a hacer comentarios de todo tipo, desde que parece que el desempeño es bueno o no, hasta que los amigos que una pueda tener sean amantes, lo que empeora cuando hay una vecina chismosa que no sabe estar al pendiente de sus propios asuntos (una mala experiencia que ya me ha pasado).

Por mi parte, yo cuido que mi vello púbico no sea una selva amazónica difícil de cruzar y con eso basta para que la atención no se pierda de donde realmente debe estar.