Ahora que las vacaciones están en boca de todos y cualquier pretexto es bueno para escapar a la playa, adentrarse en el bosque o ir a conocer alguno de los tantos pueblos mágicos que tiene México. Como toda persona que se considera precavida, sin importar a donde decida ir ya tengo listo una selección de juguetes para cualquier ocasión, ese viaje inesperado y espontáneo, o el tour planeado y con horarios.

No es que llevar los juguetes sea indispensable para poder decir que el sexo durante las vacaciones cubrió las expectativas, sino que yo me sumo a las personas que les gusta hacer de la noche un espacio de exploración y una bala vibradora en el momento adecuado puede hacer que una noche en Real de Catorce se haga inolvidable. Lo importante de los juguetes es que despiertan la imaginación y ayudan a aprender nuevos caminos para el placer.

Por eso es que yo tengo preparado y más que listo mi arsenal para cualquier salida imprevista. ¿Qué juguetes sexuales llevo yo a un viaje?

  1. Anillo vibrador. Aunque lo importante es que sepa usar lo que Dios le dio, el anillo vibrador consigue no sólo que haya un dulce y constante estímulo del clítoris, sino que también ayuda a que él se mantenga firme por más tiempo, funciona como un distractor
  2. Lubricante. De preferencia con base de agua, por si él tiene suerte y decido dejar que cumpla su fantasía, o para esos momentos en los que están las ganas de anticiparnos al paso a paso y la excitación
  3. Bala vibradora. Esta la cargo para los momentos en que queremos jugar a preparar el terreno desde antes, es la ventaja de haberme conseguido uno con control a distancia. Así cuando salimos a conocer la ciudad o el pueblo, ir a bailar y echar unos tragos no sólo estamos atentos a qué te tiene que ofrecer la ciudad, sino que también hay otros momentos para sorprenderse
  4. Condones. En una ocasión se nos ocurrió salir a acampar y desde ese día aprendí la lección. A ninguno se nos ocurrió que no habría una farmacia o un Oxxo a mitad de la montaña. Lo que hicimos fue prepararnos de ahí en adelante y siempre llevar como para un mes. Es mejor que sobre a que falte. Durante ese viaje tuvimos que poner a prueba otro tipo de prácticas, que tampoco estuvo mal

También hay veces que también incluyo el dildo, ya les había dicho que todo placer que se comparte es mucho más rico, aunque lo evito cuando vuelo. Nunca falta el chistoso que decide abrir la maleta para cerciorarse. También hay que tomar en cuenta que si se va al pico de una montaña se va a necesitar algo con qué enfrentar el frío, mientras que en el caso de la playa sólo hay que cuidar que la arena no vaya a donde no la llaman.