Si te estás preguntando lo mismo, hay muchas cosas que seguramente ya tomaste en cuenta: ¿El tamaño importa? ¿Qué vibre o no? ¿Y si está muy grande? ¿No aplica devolución, verdad? ¿En qué color lo tiene? ¿Con textura o sin textura? ¿Lo hace sólo o viene con instructivo? ¿Está duro? ¿No lo tiene más suave?

 

 

Muchas de esas dudas se quedan sin resolver cuando no hay prueba del modelo o cuando no hay suficiente autoconocimiento. Siempre hay que recordar que el camino a la felicidad empieza por conocerse a una misma, nadie me traerá la felicidad, antes tengo que saber dónde buscarla

Hay que pensar (o mejor recordar) si se quiere, decidir si este nuevo compañero se quiere para que llegue a ese lugar en especial, entrando a la derecha; si quizás algo un poco más grueso, porque hay espacios que no se llenan con cualquier cosa, o si basta con algo un poco más discreto y portátil, para lo que salga al paso en un viaje improvisado un fin de semana. Lo que esté más de acuerdo con los dulces momentos de intimidad,  por aquello de que es mejor estar sola que mal acompañada, o porque simplemente es una linda tarde y hay que sabernos dar momentos de alegría de vez en vez. 

Un dildo, vibrador o bala (pequeña pero certera) puede hacer de esos momentos el principio de una larga amistad con el amor propio. Para dar, primero hay que recibir y nunca habrá nadie más generoso en esto que nosotras mismas, así como tampoco hay amante que se precie de serlo que no practique y entrene día con día las artes del erotismo.

En Sexísimo creemos que el erotismo no es cosa de un momento, sino que se pule día con día, desde lo que se elige lo que vamos a vestir, hasta el momento en que hacemos la elección de qué vamos a comer, por eso es que nuestros productos son seleccionados por su calidad, precisamente, creemos que tú que te acercas a nuestra sex shop estás buscando ese producto que no sea sólo un objeto de placer, sino esa parte de ti que redefina la intimidad con una misma y que, después del agasajo, permita hacer que la noche retumbe en el siguiente y anhelado encuentro con ese alguien especial.

¿Para qué comprar un dildo? Si eres una mujer la respuesta parece más natural: para divertirte, explorarte, añadir otro a la colección, saber qué se siente, ganar un placer, sentir y un largo etcétera. Si eres un hombre la respuesta puede no ser tan evidente, pero el amor compartido es más bonito y hay caricias todavía por explorar en lo profundo de la noche.

La respuesta a la pregunta no puede ser más evidente, ¿para qué comprar un dildo? Nos gustaría que tu respuesta sea un simple ¿por qué no? El placer es de quien lo trabaja y en el erotismo se necesita de toda nuestra creatividad, empeño y entusiasmo, las horas extras serán bien recompensadas.