Siempre vale la pena ponerse al día y revisar las nuevas cosas que han aparecido en el mundo del sexo, así como aparecen nuevos sex toys también aparecen prácticas curiosas que buscan recordar ciertos caminos en el sexo y que no necesariamente se basan en explorar nuevas formas, sino que parece ser un repaso de lo más básico en la sexualidad.

Cuando empecé a revisar sobre el petting me pareció algo curioso porque no resulta ser algo novedoso en sí mismo, se trata del sexo sin penetración, lo que hacíamos cuando estábamos en los inicios de nuestra sexualidad. Se ha vuelto una práctica porque hay algunas personas que han encontrado en esta práctica una forma de mejorar la intimidad. La idea es que cuando se deja de lado la penetración y deja de ser lo realmente importante, la pareja se abandona a las sensaciones y la cercanía de la otra persona.

Buscar alcanzar el orgasmo por otros medios hace de esta práctica una buena manera de conocer el cuerpo de nuestra pareja y que él haga su parte. Además, leí por ahí que es una excelente forma de dejar de lado los problemas de eyaculación precoz, más cuando se trata de un problema generado por la ansiedad o el estrés de hacerlo bien. Al parecer muchas veces los hombres se presionan mucho a sí mismos por hacer llegar a una mujer al orgasmo, así que dejar de centrarse en la penetración puede conseguir que este tipo de estrés desaparezca durante el sexo.

El objetivo del petting, fajoneo o agarrón (no sé cómo quieran decirle) es que la pareja no caiga en la mala costumbre del hábito, que encuentre otras formas de excitarse. Que redescubra el deseo que existe entre ambos, sobre todo cuando decide dejar de pensar si el lugar es apropiado o no, cuando se cree que hay que esperar siempre a llegar al cuarto conviene pensar que el toqueteo tiene mucho que ofrecernos.

Vale la pena acostumbrarse a romper las reglas, a desobedecer e ignorar la rutina, aprovechar de los momentos en el elevador, de realizar insinuaciones a la menor provocación, de disfrutar un poco del manoseo en las calles un poco oscuras cuando se regresa a casa. Hay que atreverse un poco al descaro, a sorprender a nuestra pareja con algo de atrevimiento.

En mi opinión, el petting funciona bien como una forma de salir de la rutina y una excelente forma de conocer el placer entre la pareja, más cuando se está en los primeros días, los primeros encuentros sexuales. Es el momento en que tomarse el tiempo para disfrutar del cuerpo de nuestro amante es importante, si no es cuando se empieza ¿cuándo?

No es algo que intente hacer a conciencia, me gusta pensar que siempre voy provocando el deseo de mi pareja, al caminar lo toco sutilmente y le hago notar que me gusta sentirlo, que me atrae, ¿de qué otra forma podría darse cuenta? Las acciones son buenas mensajeras.