Una de las últimas noticias con relación al mundo de la sexualidad es la del viagra femenino. El chiste de este nuevo medicamento es devolverle a algunas mujeres el deseo sexual perdido, todavía no es un medicamento que se recomiende para que todas lo usemos, sino que está pensado para mujeres premenopáusicas.

Debo admitir que esperaba que fuera distinto, es decir, que así como algunos hombres lo usan para mejorar su desempeño, esta nueva pastilla mágica sirviera para aumentar el placer de alguna forma. Por lo que alcancé a entender (eso de los términos médicos no son lo mío), lo que hace es trabajar en el cerebro para desarrollar el estado de excitación. Una mujer que tiene problemas para alcanzar o desatar el deseo sexual no creo que se preocupe mucho por eso, pero yo que tiendo a desconfiar de todo lo que tiene que ver con farmacéuticas y los nuevos descubrimientos todavía esperaré a que aparezcan más opciones en el mercado antes de probar a jugar con sustancias en mi cerebro.

Así que, en lo que una pastilla ayuda a vencer las dificultades de las que más lo necesitan, otras como yo, que todavía no pasamos por lo difícil que debe ser ya no lubricar, debemos disfrutar lo que el cuerpo nos permite. Dicen que un cuerpo que se entrena y se cuida constantemente se enfrenta mejor a los achaques del tiempo, yo quiero creer que eso es cierto y por eso le dedico tiempo a mi sexualidad. Más vale prevenir que lamentar. En caso de que todo lo demás falle, siempre queda el otro dicho y es que lo bailado nadie nos lo quita.

Una vez que las mujeres empiecen a probar esta pastilla en Estados Unidos (que es donde ya se estrenó el medicamento) me pregunto si sólo se usará para tener sexo o si empezarán a usarlo para reactivar su vida sexual en todos los niveles. Empiezo a imaginar a mujeres que con el medicamento reviven los 15 años, los 18 también, unos mejores 20. Quizás con el viagra femenino algunas mujeres se den la oportunidad de probar todo lo que se quedó en la lista de deseos por venir.

Yo, que recién estoy en el tercer piso, pienso que todavía hay mucho que debo probar y más cuando veo que la receta para continuar disfrutando de la sexualidad cada vez se extiende más. Porque eso sí, no hay por qué pensar que la menopausia es el fin del placer.

Si algo puedo recomendar desde este lugar que es todavía disfrutar del cuerpo y la juventud es que no hay que abandonar la búsqueda de nuestro propio gozo. Basta con visitar nuestra sexshop de confianza (todas debemos tener una) comprarnos un par de juguetes y divertirnos con el juguete nuevo, un dildo, un arnés, una bolas chinas. La imaginación siempre es el límite.