Este fin de semana me espera una larga sesión de chisme con una amiga que está pensando en sí debe regresar o no con aquel exnovio de hace tres años, el único e inigualable dice ella, el que se fue porque prefirió viajar a Guadalajara a estudiar el posgrado. Yo tengo mi postura muy clara al respecto, pero siempre me ha gustado creer en el destino y el azar (si es que eso tiene sentido). Nunca debes regresar con un ex.

“Ya lo pasado, pasado”, dice la letra canción por ahí –de preferencia la versión de José José–. Estoy completamente de acuerdo, en el momento en que piensas si regresar es lo correcto o no implica que en realidad no estás dispuesta a avanzar. Regresar, al final de cuentas es lo que hace el conejo cuando teme por su vida al salir de la madriguera.

Con eso espero hacer que mi amiga entre en razón. Pero ¿quién soy yo para pedirle algo como eso? En alguna ocasión hice lo mismo, iba de un lado para otro con uno de los primeros novios que tuve. Se aprende mucho de los errores. Tampoco piensen que me voy a poner a balconear, pero es cierto que con el tiempo me di cuenta que algunas relaciones hacen mejor terminando antes de lo mucho que las queremos alargar. Pero aprendí mi lección: mejor estar sola que mal acompañada, más todavía cuando una llega a ser la mala compañía. Todas hemos sido el tormento de alguien, todos ellos son iguales.

¿Por qué no debo regresar con mi ex? Se me ocurren muchas cosas, la primera es que hay que examinar las razones por las que esa persona ya no está a nuestro lado. Tengo una amiga que se lanza a sufrir continuamente atrás del mismo tipo de hombre. Eso también es regresar con el ex.

En realidad es fácil entender por qué lo hacemos, sin pensarlo mucho pienso en cuatro puntos:

  1. Ser soltera se vuelve el mayor miedo posible, he visto a algunas de mis amigas que empiezan a desesperarse por no encontrar pareja. Que tienen a la familia encima preguntando cuándo llegará algún hombre que la salve de ser una solterona. Una de las razones más tristes.
  2. Una mala racha. Recuerdo que en una ocasión estuve un mes completo intentando empezar una relación con alguien. Llegó el momento en que cualquier hombre me parecía lo que había buscado toda la vida. En realidad, lo que pasaba es que ya estaba cansada de los encuentros veloces de una noche y quería otra cosa, pero no por eso tenía que volver con alguno de los ex.
  3. Es algo que ya conozco. Sólo se me ocurren razones malas para regresar con un ex, ésta es otra. Cuando una mujer se decide simplemente porque ya sabe a qué se atiene, sin sorpresas y la dulce rutina esperando en los brazos de alguien que no la hará feliz.
  4. Temporadas de melancolía. Esta es la razón por la que llegué a regresar con algunos a lo largo de los años. Pensé que si el destino los había puesto en mi camino de nuevo era porque todavía había algo que tenían para mí. Me equivoqué, sólo estaban ahí para ver si ya había aprendido.

Creo que antes de lanzarse a los brazos de un hombre con las que las cosas no funcionaron, compren un dildo, unas balas vibradoras y conquisten la felicidad por sí mismas.