El sexo oral a una mujer siempre representa una serie de problemas para los hombres. Algunas de esas situaciones difíciles tienen solución y lo que pretendo es echar una mano para que cada quién luche por ser un mejor amante. Si en algo estos consejos logran funcionar me dará gusto que así sea, aunque la mejor forma de volverse cada vez mejor es la práctica, tener sexo constantemente y hacerlo con ganas, realmente con el deseo por delante y el ímpetu por dar placer.

Entre las consideraciones que una persona debe tener si presiente que es malo al momento de dar sexo oral a una mujer creo que los siguientes seis puntos podrían ayudar a que la situación mejore.

 

1)    Aceptar la derrota

Si por alguna razón se pide que los esfuerzos se detengan lo mejor es reconocer que no dio resultado y que lo mejor es intentar algo diferente. Quizás el uso de la boca y la lengua no sea el punto fuerte, sino las manos y sea lo que toca usar en lo que se domina el arte del cunnilingus.

2)    Aceptar la guía

Si por alguna razón los intentos no dan resultado, el truco de estar flojito y cooperando es una excelente forma de encontrar el modo. Pedirle a la pareja que indique lo que está bien y lo que no, dónde se transforma en placer y qué puntos hay que aprovechar, también esos espacios que hay que evitar porque puedan hacer incomodar o desaparecer el placer.

3)    El factor sorpresa

Hay un truco que puede ayudar a que las intervenciones orales vayan ganando un espacio en el corazón de la pareja. Realizar ciertas interrupciones durante el momento de la penetración puede ser algo que dé un giro especial y que ayude a pensar que el sexo oral puede ser mejor. Incluso cuando es algo bueno el hecho de alternar puede sorprender de forma agradable. Sólo no piensen en interrumpir en el momento clave, eso puede ser desastroso.

4)    Los refuerzos

Algunas personas, dependiendo mucho del gusto y los placeres, las preferencias, se apoyan con la estimulación de otras áreas, alternan entre diferentes zonas erógenas, así que incluir la estimulación de los senos, prestarle atención al trasero y a las piernas es algo que se debe trabajar. Los más atrevidos incluyen la vagina o el ano, dependiendo de los gustos que son miles.

5)    El ataque simultáneo

No todos se atreven, se les ocurre o lo imaginan, pero mientras se está en el sexo oral el juego y la estimulación de la vagina, encontrar el punto g y tratarlo bien, puede dar resultados increíbles. Eso sí, si no se domina el ritmo y los gemidos disminuyen, podría ser mejor sólo centrarse en una u otra.

6)    El cansancio y el descanso

Uno de los principales problemas que he escuchado tiene que ver con el cansancio, el momento en que la mandíbula parece que no da más y la lengua revela que es un músculo y se cansa. Es importante encontrar apoyo en el cuello, en el movimiento de los labios y no sólo en intentar dislocar la mandíbula como una anaconda.