Dicen por ahí que una mujer con tatuajes es mucho más atractiva que una que no los tiene. Ese tipo de juicios siempre me han parecido chistosos porque se trata de opiniones personales que sólo funcionan en algunos espacios, con cierto tipo de personas. Sin embargo, es cierto que un tatuaje despierta curiosidad en las personas, que aparezca sólo una parte asomada en el pecho, en la parte baja de la espalda o en la cadera motivan a que la imaginación despierte.

Una de las cosas que hacen que pensemos en sexo cuando vemos un tatuaje es que todavía quedan estereotipos en los que se piensa que una persona con un tatuaje tiene cierto lado oscuro o una tendencia a romper las reglas. Un tatuaje parece que es un letrero para decir que se trata de una persona lista para probar una gran cantidad de cosas nuevas, de que el dolor en realidad no es tan importante y que el miedo es algo fácil de superar.

Parte de lo que ha sido el último año para mí está relacionado con explorar nuevas experiencias. Tuve hace tiempo el momento en que probé con las perforaciones, que dejé a un lado porque no era tan fácil conseguir trabajo usándolas. Últimamente esas situaciones han cambiado un poco y ahora puedo pensar en probar con hacerme un tatuaje y descubrir qué se siente.

Tengo la duda sobre cuál debe ser mi primer tatuaje, quiero que sea algo significativo y que además despierte la curiosidad de mi pareja, ¿cuál sería el objetivo sino ayuda a despertar el deseo? Otra de las dudas que tengo se trata del lugar en el que debería ponerlo, hay muchas cosas que se debe pensar antes de poner un poco de tinta sobre la piel.

Aunque más que tomar en cuenta el efecto que puede tener, lo que realmente importa es que lo que haga sea algo que realmente me agrade. Pensé que quizás un diseño tribal podría quedar bien, pero no es mi estilo. De alguna forma, si quiero que sea algo atractivo es necesario que diga algo sobre mí realmente, no sólo una imagen sacada de un catálogo (aunque hay muchas que me parecen geniales).

Es curioso como modificar un poco nuestro aspecto hace que la forma en que nos relacionamos con las personas cambie, como el sexo con nuestra pareja tiene un pequeño giro después de que nos pintamos el pelo, como un corte radical puede ser un gran cambio y llevar a sesiones de sexo con intereses renovados.

Todavía no sé si me decida a realizar el tatuaje, pero ya les diré lo que será el proceso, no sólo cómo se siente el momento en que se hace, aunque sospecho que es algo que podría llegar a disfrutar. De momento ya tengo parte de lo que un tatuaje trae, la voluntad de hacer cosas diferentes y no cerrarse a nuevas experiencias, desde incorporar nuevos dildos hasta disfrutar plenamente de mi pareja.