Hay algo que no debo pasar por alto cuando se trata de dildos y del sexo en general. Una de las cosas más importantes es construir el momento, me refiero a que no se trata sólo de estimular de forma desenfrenada, aunque ese tipo de actitudes son mucho más frecuentes en el caso de los hombres, sé que también hay mujeres que piensan en el sexo como algo que se debe realizar a las prisas.

Lo que creo que se aprende rápido cuando se da inicio en el uso de los juguetes sexuales es lo delicioso que puede ser la paciencia, sentir a plena conciencia. Los juguetes permiten que desarrollemos nuestras habilidades, fue así como aprendí bien a realizar los ejercicios de Kegel.

Aunque los consejos de esta ocasión están relacionados con un punto sensible en el uso en general de los juguetes sexuales, qué hacer con nuestra pareja en caso de que se sienta algo desplazado de nuestra intimidad por el uso de un dildo. Aunque a veces parece que es algo difícil de creer, llega a ocurrir.

Lo importante es dejar siempre en claro que se trata de un momento de intimidad y que lo divertido de la masturbación es el autoconocimiento, la forma en que desarrollamos nuestra propia sensibilidad y reconocemos qué es lo que nos gusta y lo que no. Muchas veces para eso es necesario experimentar ciertas cosas, sólo cuando se han vivido ciertas cosas se puede decir si es algo que es para nosotras y si lo queremos incluir en nuestra sexualidad.

Pero no por eso es necesario prohibir la entrada de un mundo en el otro, es decir, nuestra pareja también puede ser parte de la experimentación con el dildo. Aunque hay que tener cuidado e instruirlo adecuadamente, porque en ocasiones pueden ser un poco salvajes porque no están sintiendo propiamente y pueden llegar a ser algo bruscos.

Para iniciar les recomiendo que le muestren a su pareja cómo lo hacen, de esa forma irá observando lo que les gusta y en el proceso se irá excitando para la siguiente parte del juego. Esto debe ser emocionante sobre todo para las que tienen algo de voyeur dentro de sí.

Las más atrevidas pueden intentar algo que yo todavía no me atrevo a experimentar. Para eso es necesario conseguir lo materiales necesarios, el lubricante y un dildo que se ajuste a lo que deseen experimentar. Porque un dildo le da la a una mujer la posibilidad de experimentar la doble penetración, ya sea que deseemos compartirla con nuestra pareja, o mantenerla exclusivamente para la intimidad, para probarla y vivirla a solas como parte de la masturbación.

Los trucos y consejos que podría dar sobre el uso del dildo se pueden extender por meses, pero creo que lo más importante es dejarse llevar por el deseo y la imaginación, soltarse y disfrutar de todo lo que nuestra sexualidad puede brindarnos.