En esta ocasión quiero enfocarme en consejo prácticos en el uso del dildo, porque algunas amigas me han comentado que lo que he comentado antes está muy enfocado en lo básico, cosas que muchas ya conocen. Así que espero que para ellas y las lectoras que no conozco los siguientes consejos terminen por ser útiles.

El siguiente consejo es solamente útil cuando se tiene un dildo con cierta textura o cierta inclinación, si se trata de uno que sólo es recto lo que se puede hacer es distinto. Lo que sugiero no es nada nuevo y es bastante sencillo, es algo que todas hemos probado y que probablemente a todas las lectoras se les ha ocurrido.

Consiste en girar sobre su eje el dildo, ya sea siempre en una dirección o moverlo como si se subiera y bajara el volumen continuamente, la estimulación de las paredes vaginales con este movimiento puede ser muy excitante porque no siempre tenemos la posibilidad de estimular algunas de esas zonas.

Durante la penetración suele pasar que algunas partes son las que reciben mayor atención, ésta es una excelente oportunidad para encontrar qué partes son más sensibles o cuáles deseamos alcanzar en nuestra próxima relación, sirve que se empiezan a buscar posiciones o a improvisarlas con tal de dar con el clavo en el lugar indicado.

Otro de los trucos que vale la pena probar es jugar con la muñeca para hacer que el giro por las paredes internas con una mayor intensidad. No es necesario lanzarse con demasiada fuerza o pasión, cada una conocerá la forma y la intensidad que necesita, pero lo que permiten estos giros es profundizar en la estimulación no sólo de diversas zonas internas, sino que los labios y la entrada de nuestra vagina aparecen en el panorama.

Ya que esto se tiene dominado y se disfruta plenamente hay un siguiente paso, no sólo girar sino además meter y sacar. Esto es algo que se puede probar una vez que la excitación ha alcanzado niveles altos y realmente se quiere emular la penetración en sus variantes más salvajes.

Quizás no sea para todas, pero el uso de los juguetes busca que encontremos placeres nuevos. Éste es uno que es difícil conseguir con nuestra pareja, porque mover la cadera y meter y sacar es algo que no podemos esperar todo el tiempo y no de cualquiera. Aunque cada una también desarrollará sus mañas para que se aparezcan estas sensaciones al momento del sexo y no sólo en la masturbación.

La combinación de los diferentes movimientos de la mano pueden lograr maravillas en nuestra sexualidad, encontrar nuevos placeres en la soledad se vuelve una mina de oro para disfrutar con la pareja. Aunque la química siempre se construye entre las dos personas y es necesario que así como una se dedica a entrenar el placer, que nuestro amante haga lo propio en sus momentos de soledad.